El síndrome kiwi By Lars Vintergatan

Lars Vintergatan ✓ 0 free read

El

3'5 en realidad
Reseña completa: AQUÍ

'El síndrome kiwi' nos cuenta la historia de Jules y Haere, un matrimonio que después de 5 años casados, empieza a plantearse si realmente eso es lo que quieren. Ambos nacieron en Okarito, un pequeño pueblo de Nueva Zelanda, y después de la universidad decidieron volver juntos e instalarse de nuevo allí. El libro nos habla del temor que tenemos a veces a ser como realmente queremos ser, y a hacer lo que realmente deseamos hacer, lo que de verdad puede hacernos felices, por lo que puedan pensar los demás al respecto. En Okarito conoceremos la vida de varios personajes, y descubriremos que en un lugar donde todos se conocen, los secretos están a la orden del día. Os lo recomiendo si os gustan las historias sencillas, las historias de personajes, de vida, de esas que nos podrían pasar a cualquiera, y que nos dejan un aprendizaje que todos deberíamos ver reflejados en nuestra vida. El síndrome kiwi Me animé con este libro porque me gustó el anterior que leí del autor.

Nos encontramos ante una novela coral narrada en tercera persona en algunos capítulos y en tercera en otros. Pero los cambios en la narración están bien integrados y no causa problemas en la lectura.

El libro comienza con un misterio que el autor nos resolverá casi al final de la historia.

A lo largo de las páginas conoceremos las vidas de varios residentes de Okarito, un pequeño pueblo de Nueva Zelanda. Seremos testigos de las mentiras y medias verdades de personas más preocupadas por las opiniones de los demás que por las opiniones propias.

La historia que el autor nos narra me ha gustado, la he encontrado muy fácil de leer y me ha mantenido enganchada.

En los capítulos narrados en tercera persona encontramos también una curiosidad sobre el páis y una fotografía.

Seguramente lea pronto alguno de los libros anteriores del autor. El síndrome kiwi 4/5: Lars se ha convertido en uno de mis autores predilectos. Es uno de los escritores más originales que existe y una de sus peculiaridades es combinar la novela en sí con fotografías espectaculares de Josemanuelerre. En esta novela vamos hasta Nueva Zelanda, concretamente a Okarito, donde Jules trabaja como dentista y está casado con Haere, una chica que trabaja en una empresa de tipografía e impresiones. Se conocieron en la Universidad y ya llevan varios años casados, pero la rutina les está comiendo por dentro. Tras cinco años de matrimonio, Haere conoce, de casualidad, a un investigador de kiwis llamado Adler.
Esto no será todo, ya que Jules reflexionará sobre si mismo y sobre lo que quiere en la vida. La novela comienza con algo que no nos queda claro, pero poco a poco el misterio se va deshilachando como si de una madeja de lana se tratase.
En tan pocas páginas, Lars ha querido dar mensajes necesarios e incluso no tan conocidos (los maoríes), que los captas y te quedas prendado; pero para mi es una novela que necesita más páginas. Me ha gustado como los diferentes personajes secundarios toman voz y todos tienen el protagonismo que necesitan, con su capítulo.
Una novela original que se lee en nada de nada y su desenlace dejan ganas de conocer más de estas tierras y estos personajes El síndrome kiwi El síndrome kiwi nos lleva a Okarito, a la vida de Jules y Haere, un matrimonio joven que se muda tras la graduación de él como dentista en una ciudad cercana llamada Dunedin. He de admitir que la pluma de Lars es bastante fluida y que de alguna manera mantiene enganchado al lector en los pasos de los personajes. Debo decir que el libro está complementado con fotografías que, si bien yo no sentí muy acordes a lo que las pre o sucedía en la historia, son muy bonitas tomas y dan un mejor panorama mental de cómo es el lugar en que transcurre la historia. Creo que el principal mensaje que me queda es que las mentiras, como bien se sabe, siempre salen a la luz. Muchas veces creemos que tenemos secretos pero en realidad son cosas que otros ya ven en nosotros y simplemente nos engañamos. Otra cosa importante es el tiempo que dedicamos a meditar, o no, nuestras decisiones, qué tanto nos influye la familia, el lugar o incluso los amigos en lo que decidimos hacer, a veces la responsabilidad se impone a los verdaderos deseos y termina marchitando la vida de las personas. El síndrome kiwi Reseña en mi blog: https://lapeceraderaquel.wordpress.co...

De una manera muy sencilla y a través de un joven matrimonio el escritor nos sumerge en un pequeño pueblo de Nueva Zelanda, donde nada ni nadie es lo que parece.
Una novela corta con un gran trasfondo, Jules y Haere entran en una rutina hasta la desesperación por los secretos y por la falta de comunicación en la pareja que les llevará a un torbellino de situaciones nada fáciles de asimilar ni resolver.

Muy recomendable El síndrome kiwi

La verdad que es un libro super ameno y la forma de escribir que tiene el autor ayuda bastante, un estilo contemporáneo y fresco.

La historia nos cuenta la vida de una pareja que vemos cómo su relación va cambiando con el tiempo debido a ciertos secretos que no se quieren admitir por ambas partes. Secretos que se tienen que descubrir tanto por uno mismo como averiguarlos por terceras personas.

Me ha gustado el inicio de cada capítulo, dándonos una curiosidad de Nueva Zelanda y una foto que luego te das cuenta que tiene que ver con el capítulo que estás leyendo. Sin duda, el final no me lo esperaba para nada y la razón del título de la obra me ha encantado. El síndrome kiwi La historia nos sitúa en la fiesta de graduación de Jules Eagle. Después de una llamada, un poco extorsionadora, por parte de su padre, Jules se lanza a la piscina y propone matrimonio a Haere Paniora, su novia de la universidad. Siendo los dos de Okarito, lo lógico era que Jules se hiciera cargo de la clínica dental de su padre. Cinco años después la vida sigue igual, y ese es el problema, que sigue exactamente igual. Anclados en la rutina, Haere comienza a preguntarse qué demonios está haciendo con su vida. La aparición de Adler Fuchs hará que Haere tome una decisión por fin.

Lo primero que puedo decir de la novela es que a priori todo pueda pasar. La aparición de Adler no supone sino un cambio en la rutinaria vida de Okarito. Este pueblo mantiene sus costumbres, mantiene sus gentes y, por tanto, mantiene sus historias y chismorreos. En ese ambiente que se completa con los rasgos maoríes de Haere, el autor nos llevará a una Nueva Zelanda de contrastes.
Por una parte, tendremos a Haere, una mujer independiente, con estudios universitarios que se ha supeditado a la vida de su marido. Su ascendencia maorí no será determinante (aunque depende de cómo se plantee) en la trama, pero nos servirá para leer de fondo una de las cuestiones que se desarrollaron en Nueva Zelanda y parte de Estados Unidos: el indigenismo. Con ella, no solo tendremos el problema de la mujer, sino además el reflejo de cómo los gobiernos blancos se impusieron a la cultura y las tradiciones de los indígenas. Y aún más, tendremos una percepción de la naturaleza como habitad natural de las especies, incluidos los humanos, lo que nos dejará unas descripciones bellísimas de los parajes naturales de Nueva Zelanda.

Por otra parte, encontraremos a Jules, el hombre blanco neozelandés que, como tal, ha de cumplir con todos y con todo. Su ideal de vida es no defraudar a sus padres y cumplir con la comunidad que le vio crecer, Okarito. Esto, como imaginamos, supone un doble esfuerzo porque no solo tiene que ser perfecto de cara a los demás, sino que además, al vivir en un pueblo –y en ellos todo se sabe– tiene que cuidar muchísimo su vida íntima. Jules nos presentará la sociedad, la importancia de incorporarse a ella. El problema se sobreviene en las maneras de ser en sociedad.

Ambos personajes me han gustado muchísimo, si bien es verdad que tanto a uno como a otro los he odiado en algún momento. En este aspecto recomiendo la novela cien por cien.

Lo que queremos: Dunedin

Sin embargo, la historia no va a parar en una mera descripción, sino que ahondará en las consecuencias que tiene el seguir estos estilos de vida. Aunque son pareja, pronto podemos ver que lo rutinario de sus vidas los separa capa vez más, hasta el punto de que, cuando aparece un elemento discordante en esa rutina, Adler Fuchs, e incluso el amigo de la pareja, Connor Bowers, se desencadena un cataclismo que les hará reaccionar.

La perfección y la pérdida de identidad se mezclan en ambos personajes para explotar en cada uno de una manera diferente. Sus anhelos se han visto truncados por la rutina y la monotonía, por lo impuesto. Para Haere, fotografiar las estrellas será su vía de escape, para Jules, que todo siga igual. ¿Qué es mejor, la huída o la indiferencia?


Como contraposición encontraremos a los personajes de Adler y Connor. Ambos con una perspectiva vital bastante clara y sincera, aunque las consecuencias puedan ser complicadas para ellos. Uno es un investigador que está haciendo su tesis sobre los kiwis de Nueva Zelanda, el otro es el compañero de trabajo de Haere y ex-mejor amigo de Jules. Su iniciativa vital será la que impulse a nuestros protagonistas. El final… bueno habrá que leerlo.
Un mundo de águilas

Lo único que puedo añadir más es que el libro me ha encantado. Creo que el autor a través de un lenguaje sencillo, o más bien sincero, ha conseguido transmitir los sentimientos de todos los personajes. No solo tendremos a los que he nombrado, sino que se nos conformará la identidad del pueblo, como habréis podido adivinar, una entidad importante dentro de la novela, a través de sus habitantes. Las circunstancias vitales de Hare y Jules nos llegan tan nítidas que es difícil no sentirlas como propias: las ansias de libertad, de encontrar nuestro sitio en el mundo, de no defraudar a nadie.

En definitiva, una novela tranquila y apasionada donde el lector se ve transportado a las tierras de Nueva Zelanda en el vuelo de un pájaro para, en ellas, sentir la libertad de observarse a sí mismo y confesar sus necesidades más ocultas. Lo llaman el síndrome del Kiwi. El síndrome kiwi Este libro me ha sorprendido para bien. Un libro sencillo para reflexionar sobre las mentiras que vivimos a diario. Reseña completa en http://www.loslibrosdepaula.com/el-si... El síndrome kiwi ** Reseña completa **

El síndrome kiwi es una novela que te invita a la reflexión, a pararte a pensar en ti mismo. Hace que te replantees cuál es el motivo de tus actos y tu vida, si es por promover la felicidad propia o la ajena. A todos nos gusta que nuestros seres queridos y cercanos estén orgullosos de nosotros, pero... ¿lo harías a costa de tu propia felicidad y libertad?

En la novela vamos a conocer a Haere y Jules, un joven matrimonio que no está pasando un buen momento, está atascado, no avanza, son como dos desconocidos. Les acompañaremos en un viaje emocional en ese proceso en el que se encuentran ambos. Es una novela cortita e intensa con unos mensajes preciosos. Os la recomiendo totalmente.

El mensaje que más me ha quedado grabado a fuego es que nunca es tarde para ser feliz, para enmendar errores y para labrarte tu propio camino. Que los cambios no siempre son instantáneos, que hay veces que necesitamos tiempo, pararnos, reflexionar, darnos cuenta de que hay veces que para conseguir unas cosas es necesario sacrificar otras. El síndrome kiwi https://cazafantasia.blogspot.com/201...
Tiene 206 páginas de una evolución que va creciendo conforme conocemos su pasado , la pareja de protagonistas cuando terminan la universidad en Otago se casan, sin imaginar que para que una relación funcione la sinceridad tiene que ser primordial. Haere no le gusta el pueblo , Jules se conforma con la monotonía , pero son los secundarios los que nos van a sorprender , cada uno por su sinceridad y también por sus secretos.Sin hacer spoiler me gustaría decir que el misterio que va desvelando poco a poco me ha parecido un thriller en toda regla , no hay escenas grotescas pero si de una maraña de hilos que atañen a Haere sin ella saberlo , es algo que me encanta leer y Lars lo hace magistralmente. Esos hilos con las reflexiones , la ambientación que enamora y la narración pausada cerrando cada matiz ,supone que vuelva a disfrutar de forma sublime con la pluma del autor ,aún más, se confirma el buen hacer de Lars con una documentación exquisita, una trama novedosa y una cuidada escritura. El síndrome kiwi

Jules Eagle, un dentista recién graduado en Dunedin, decide, después de sopesar no volver nunca a su pueblo, casarse con Haere Paniora, una chica procedente también de Okarito con la que lleva varios años de relación. Ese hecho trastocará los planes de vida de ambos y los empujará a una monótona existencia en la que parecen haber encontrado el equilibrio entre lo que son y lo que parecen ser. Un encuentro accidental de la chica con Adler Fuchs, un investigador alemán del hábitat de los kiwis, hará que afronte la realidad cuando ya siente que no puede contar con su amigo Connor Bowers, el último que la ataba a un compromiso que nunca quiso asumir.
Impresionantes paisajes en el verano austral de Nueva Zelanda, viajeros perdidos en lo más remoto y secretos que nunca se han dicho en voz alta se alinean en una trama que nos hará pensar sobre lo que esconde y desea de verdad el ser humano. El síndrome kiwi